Ya hubo uno. Ahora te toca a ti.

Hay algo que veo constantemente en muchos artistas: buscan una voz propia mientras, casi sin darse cuenta, intentan parecerse a alguien que ya existe.

Inspirarse es necesario. Aprender de otros también. El problema empieza cuando la influencia se convierte en disfraz.

Van Gogh ya existió. Pollock también. Basquiat también.

En este episodio quiero hablarte de algo mucho más difícil, y mucho más importante: descubrir qué hay en tu obra que solo puede venir de ti. Porque quizá tu verdadero camino como artista empieza precisamente cuando dejas de intentar parecerte a otro.

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